... corazón que no siente.
Si hay algo que da rabia cuando estás anillando es ver como pájaros que tenías en las redes se escapan de ellas antes de que tú puedas hacer nada para evitarlo. Prefieres no saber que lo has cogido y pensar que no has tenido suerte a ver cómo ocurre. Pues ayer nos pasó, y varias veces.
La noche empezó mejor que las dos anteriores con dos alondras (Alauda arvensis) en las dos primeras tandas. Luego, un parón, después, a las 4:00 de la madrugada, de nuevo dos rondas seguidas con alondras.
Con la esperanza de que la cosa mejorara de cara a las últimas horas de la noche, llegamos a unas redes aparentemente vacías a las 6:00. Y digo aparentemente vacías porque al llegar a la última de ellas me encontré con un rascón (Rallus aquaticus) en la parte baja de la red. En cuanto me vio se puso a correr por la bolsa (no estaba enganchado) y después vi por primera vez en mi vida a un rascón volar... y alejarse de nuestra red.
Nos íbamos ya con el resgutillo ese amargo que se te queda cuando ves cómo se te escapa una especie interesante cuando de delante de nuestras narices salió una alondra volando, directa a las redes de limícolas... y las atravesaba sin más. Segundo escape en la misma ronda. No sería el último de la noche.
A las 8:00 cuando ya íbamos a plegar y recoger las redes hemos visto movimiento entre las baterías. Se trataba de un bando de unas trece alondras que han salido volando nada más vernos. Las pocas que han ido contra las redes han rebotado y se han ido también. Sólo dos había enganchadas.
Así que lo que podía haber sido una noche aceptable al final se ha quedado en muy poca cosa con sólo 6 capturas (todo alondras esta vez). Vamos a cambiar algunas cosas en la próxima jornada para intentar incrementar el número de capturas.
EA EL PUIG (21/10/2010)
Alondra común (Alauda arvensis) 6 ex.
ASISTENTES: Toni Polo, Marisa Navarrete, Ernesto Jareño y yo (Álex Alamán)
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